viernes, 8 de agosto de 2008

TU HERENCIA





Nos has dejado una buena herencia, hemos recibido tantas cosas tuyas que no podría enumerarlas, y todas se han quedado grabadas a fuego en todas las personas que te hemos conocido.


Algunas de ellas: mucho, mucho cariño, conversaciones de todo tipo, memoria histórica, interés "gastrónomico", sencillez, vitalidad, valentía, mucha "sin vergüenza" (que con ésta no se come), un difrutar de cada detalle, sonrisas e infinidad de risas (de las de carcajadas).
Y un geranio con unas enormes y brillantes flores rojas a las que Pablo llama "yaya".


Hay veces cuando estoy triste, pienso en ti, recuerdo tu manera de ser tan vital, sonrio y recibo una importante descarga de energia positiva.


Doy gracias por por haber tenido la oportunidad de disfrutar contigo más de 15 años y que a pesar de no ser tu nieta sanguínea, me hayas hecho sentir como tal.


Gracias por todo.